
La Bruja con Uñas de Plastilina buscaba deseperadamente el amor verdadero.
Buscaba y buscaba, sin encontrar nada de nada.
Introducía en un bote los recuerdos y a los hombres con los que se iba tropezando por el camino, pero ninguno le servia para descubrir lo que con tanta ansia deseaba: el hombre perfecto con el que alcanzaría el amor verdadero.